El manejo del “chanchito blanco” (Pseudococcus sp.) representa uno de los principales desafíos fitosanitarios en el cultivo de arándano. Frente a esta problemática, el control biológico mediante hongos entomopatógenos se posiciona como una alternativa sostenible y eficaz. En este contexto, se desarrolló un ensayo técnico con el objetivo de evaluar la eficiencia de diferentes cepas fúngicas, tanto en aplicaciones individuales como en combinaciones.
Diseño experimental
Se evaluaron cuatro estrategias de manejo biológico, comparando el desempeño de cepas puras frente a una mezcla consorciada:
- Aplicación de Beauveria bassiana
- Aplicación de Metarhizium anisopliae
- Aplicación de Verticillium lecanii
- Mezcla secuencial de las tres cepas
Las aplicaciones se realizaron en intervalos definidos (día 0, día 4 y en algunos casos día 8), con el fin de cubrir distintos estadios del insecto.
Protocolo de aplicación
Para garantizar la eficacia del tratamiento, se establecieron condiciones técnicas clave:
- Horario de aplicación: durante la noche o al final de la tarde, evitando la radiación UV.
- Uso de coadyuvantes: incorporación de silicona para romper la capa cerosa protectora del insecto.
- Calidad del agua: uso de agua con baja dureza (menos de 120 ppm).
- Compatibilidad: exclusión de productos químicos, especialmente aquellos a base de cobre, que afectan negativamente a los hongos.
Resultados obtenidos
A los 12 días de evaluación, se observaron resultados positivos en todos los tratamientos, destacando diferencias importantes en su eficacia:
- Verticillium lecanii presentó el mayor nivel de control, alcanzando hasta un 74% de mortalidad en ninfas y 68% en adultos.
- La mezcla de cepas logró un 70% de control, mostrando un buen desempeño, aunque inferior al tratamiento individual más efectivo.
- Las otras cepas evaluadas registraron niveles de control entre 52% y 62%.
Además, el tiempo requerido para alcanzar el 50% de mortalidad (TL50) fue menor en el caso de Verticillium lecanii, lo que evidencia una acción más rápida.
Análisis técnico
El mejor desempeño de Verticillium lecanii se atribuye a:
- Su capacidad enzimática, especialmente la producción de quitinasas que facilitan la penetración en la cutícula del insecto.
- Su alta adaptación al microclima del cultivo, lo que favorece la propagación del hongo entre individuos (efecto de infección horizontal).
Por otro lado, la mezcla de cepas, aunque efectiva, mostró indicios de competencia entre microorganismos, lo que podría limitar su máximo potencial.
Evidencia de acción biológica
Durante las evaluaciones de campo, se identificaron claramente los signos de infección:
- Momificación del insecto: pérdida de turgencia y cambio de color.
- Desarrollo de micelio: aparición de una capa blanca característica sobre el cuerpo del insecto.
- Diseminación del hongo: infección progresiva en individuos cercanos.
Estos indicadores confirman la acción patogénica del hongo y su capacidad de propagación natural.
Conclusiones
- El uso de hongos entomopatógenos es una estrategia eficaz para el control del “chanchito blanco”.
- Verticillium lecanii se posiciona como la alternativa más eficiente dentro de las evaluadas.
- La correcta aplicación técnica (horario, agua, coadyuvantes) es determinante para el éxito del tratamiento.
- El control biológico no solo reduce la población de la plaga, sino que también favorece un manejo más sostenible del cultivo.